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Archivo: Junio 2007

EL PARTIDO

nataliagisela 21/06/2007 @ 13:56

Miércoles 20 de junio de 2007 | 21:45 hs.

Gremio 0
Boca 2

1 Sebastián Saja
2 Patrício
4 William
14 Teco
16 Lucio
7 Diego Souza
8 Lucas
22 Diego Gavilan
10 Tcheco
11 Carlos Eduardo
9 Tuta

DT: Mano Menezes
Suplentes: Galatto, Rolando Schiavi, Ramón, Bruno Teles, Márcio Amoroso, Éverton, Douglas

12 Mauricio A. Caranta
4 Hugo B. Ibarra
6 Daniel A. Díaz
3 Morel Rodríguez
21 Clemente J. Rodriguez
8 Pablo M. Ledesma
24 Ever Banega
19 Neri Cardozo
10 Juan R. Riquelme
14 Rodrigo Palacio
9 Martín Palermo

DT: Miguel A. Russo
Suplentes: Pablo Migliore, Matías Silvestre, Jesús Dátolo, Sergio Orteman, Sebastián Battaglia, Mauro Boselli, Bruno Marioni

Goles: 23'ST Juan R. Riquelme (BJ), 35'ST Juan R. Riquelme (BJ)

Cambios: 35'PT Rolando Schiavi por Teco, 0'ST Márcio Amoroso por Tcheco, 14'ST Sebastián Battaglia por Neri Cardozo, 25'ST Éverton por Tuta, 37'ST Sergio Orteman por Ever Banega, 42'ST Mauro Boselli por Rodrigo Palacio

Amonestados: 5'ST Diego Souza (Gr) , 25'ST Lucas (Gr) , 29'ST Pablo M. Ledesma (BJ) , 39'ST Rolando Schiavi (Gr) , 43'ST Lucio (Gr)

Estadio: Gremio
Arbitro: Oscar Ruiz

BOCA CAMPEON DE AMERICA

nataliagisela 21/06/2007 @ 13:54

Boca campeòn por sexta vez
Calla Porto Alegre. Gremio otorga. Minuto de silencio en el Olímpico Monumental. La hoguera de las vanidades se extingue en portuñol. Se deshace el humo de las bengalas. Se apaga el incendio, el sonar de las perturbantes bombas de estruendo. Gremio quiso ganarlo de adentro hacia afuera. Borrachera colectiva, damajuanas y longaniza. Vale todo. El placar electrónico exige aliento. Se respira violencia, anti Boca, anti argenta. Desde arriba, mean. Allá abajo, sobre un córner, en la arquibancada (bah, la popu Brazil version), ellos, de azul y amarillo, se hacen notar. Se dice que son unos 4.000. No parece. El "somos locales otra vez", de a poquito, le gana al "uh uh uh, argentino, palo en el cú". O algo así de autóctono. La prensa ''visitante'' copa un pasillo de evacuación. La dirigencia y los suplentes sin suerte se agolpan en un palco VIP. Como puede, Boca se adueña de la final, de la capital gaúcha. Y no parece otra cosa que una ciudad sitiada entre tanto helicóptero y celosa custodia policial. Derruida. Lejos de la hazaña tras un 0-3 irremontable. Tampoco parece la venerada San Pablo, megalópolis testigo del mito y realidad de Carlos Bianchi (bien lo sabe Palmeiras, bien lo recuerda Santos), aunque esos espantosos pantaloncitos amarillos —que se subieron de apuro a un chárter por exigencias reglamentarias de última hora— eran del 2003, todavía época del Virreinato... En Río Grande do Sul, en los pastos donde Ronaldinho le empezó a mostrar los dientes al mundo, el Boca de Miguel Russo, otro que no escatima en sonrisitas continuas, le mostró el corazón al planeta fútbol. Quebrando una hegemonía copera —de Libertadores, competición madre de América— que, en las anteriores tres ediciones, trocó en cafetera. Agrio sabor colombiano, en Manizales; doblete con tonada portuguesa en 2005 y 2006, el año en que Boca fue boquita, equipo de cabotaje. Pero en el 2007, la historieta viró. Y dio la vuelta (olímpica) al mundo. Bien lo entiende el Milan que, en la madrugada italiana, debió sacarse el sombrero ante el nuevo Rey de Copas: 17 a 16 y se acabó...

Doblete de Riquelme para certificar el histórico 5-0 global en Libertadores. Y la llave gigante de una Toyota para Román, MVP, uno de los primeros que enfiló para el codito, uniéndose en el pogo con la barra. Y la rondita que se extrañaba reapareció. Como los palitos para la contra. "La Copa Libertadores no se hizo pa'' Gallinas", cantaban... Sí, todo acabó. Como el humo de las bengalas, como el vino acervezado. Como el fantasma de Porto Alegre, tricolor como Almagro, incoloro como pocos. Boca festeja el retorno al champagne. O a la caipirinha, por caso. Ya se escuchan chocar las Copas prometidas, las Copas "que perdieron las Gallinas", tal como se escucha sobre el córner, de boca de todos. Y Gremio aplaude. La alegría no es sólo brasileña. Porto Alegre calla. Calla por Boca...

PORTO ALEGRE (ENV.).

QUEREMOS UN FUTBOL LIMPIO

nataliagisela 20/06/2007 @ 15:55

****BASTA DE VIOLENCIA****

Fuente

nataliagisela 01/06/2007 @ 19:28

EL DIA

WWW.eldia.com.ar

Copa Libertadores

nataliagisela 01/06/2007 @ 19:28

Boca perdiò por 3 a 1Boca no quedó bien parado
Cayó por 3-1 en su visita a Cúcuta de Colombia y ahora deberá exigirse como local dentro de una semana para lograr el pasaporte a la final de la Copa Libertadores. Cúcuta se hizo fuerte de local pese a empezar perdiendo, pero el tanto que marcó Boca por su doble valoración como visitante, puede resultar clave a la hora de la definición de esta serie semifinal

CUCUTA, Colombia.- A Boca le quedó cuesta arriba la serie semifinal. Perdió 3 a 1 ante un Cúcuta que demostró que no era casualidad todo lo bueno que había hecho hasta aquí en esta Copa Libertadores. No es para nada imposible darlo vuelta, por supuesto. El jueves que viene quedará clasificado como finalista si gana al menos por 2 a 0 en La Bombonera (un 3 a 1 llevará a penales). Puede, claro que sí. Boca sabe mucho de estas definiciones. Pero tampoco será demasiado sencillo. Los colombianos saben lo que hacen.

Fue un primer tiempo muy abierto, con dos equipos ambiciosos, que le dieron prioridad al buen juego, al trato de pelota a ras del piso. Se hizo un espectáculo muy entretenido, con mucho ritmo, poca marca y situaciones en los dos arcos. Empezó mejor Cúcuta, que salió a presionar a Boca, sorprendido por la actitud del rival. Al minuto nomás, Caranta le sacó un cabezazo de gol a Blas Pérez. Sin embargo, en cuanto pudo cruzar la mitad de cancha, el equipo argentino demostró que podía arrimarse bien cerca de Robinson Zapata. Y es que además de la natural capacidad ofensiva de Boca, Cúcuta no defendía con la misma facilidad con la que manejaba la pelota en ataque. Porque mientras en ofensiva se destacaban Macnelly Torres, el argentino Martínez, los laterales Bustos y Elvis González con sus subidas por los costados, atrás daban ventaja. No retrocedía bien, dejaba huecos y Boca los aprovechaba. Palacio, por ejemplo, tuvo dos chances para marcar en apenas un minuto y las desperdició por poco.

LLEGARON LOS GOLES

Fue nuevamente Palacio el que generó la jugada de desequilibrio que terminó en el gol de Boca. Pero antes, todo el equipo trajo la pelota con mucha precisión, con muchos toques, hasta que al final Palacio rompió por izquierda, llegó al fondo, puso el pase atrás y Ledesma anticipó para meterla. El uno a cero le podía dar algo más de tranquilidad a Boca, que debía intentar ajustar un poco más las marcas, porque los colombianos jugaban con cierta comodidad en campo contrario.

Rápido de reflejos, el técnico de Cúcuta mandó a la cancha a Córdoba, un delantero, por Castro, un mediocampista. Córdoba se ubicó como extremo izquierdo y desde allí comenzó a meter desbordes, a ganarle a Ibarra, a lastimar. Los colombianos quedaron con tres delanteros netos y Boca, con Riquelme intermitente y con Palermo al que se lo notaba como ahogado, dejó de tener respuestas fuertes en ataque. Además, le costó detener a los tres puntas rivales, a los que había que sumarle al enganche Torres y a los marcadores laterales que se venían. A los 36, Caranta salvó ante una mediavuelta de Pérez, no pudo rechazar bien Daniel Díaz, remató Córdoba y la pelota dio en el poste. Y tres minutos después, el empate: muy buen pase de Torres a Blas Pérez por el sector derecho del área, el panameño la levantó por sobre Ibarra para cambiar de pierna y sacó un zurdazo que se metió bien abajo, contra el primer palo.

En el segundo tiempo se empeoró el nivel de juego. En Boca salió Caranta, que se había lesionado hacía varios minutos en la primera etapa, e ingresó Bobadilla en el arco. Llamó la atención, sobre todo, el quedo de Boca. Quizás con jugadores cansados -el calor fue agobiante-, el equipo se decidió a jugar más retrasado, a no seguir buscando la ofensiva y a esperar a Cúcuta. Los colombianos se erigieron en dominadores del juego, aunque tampoco ellos encontraron la precisión y el fútbol del primer período. Sin embargo, la presencia de Blas Pérez siempre inquietaba, y en la primera que tuvo, pasó por ventanilla: recibió un pelotazo profundo, picó del medio hacia la derecha, le ganó la posición a Daniel Díaz y ante la salida de Bobadilla le pegó suavecito, por arriba. Otro gran gol.

Boca no se desesperó por ir a buscar el empate. Como el físico no le daba, prefirió no arriesgar, total el 1-2 no era tan mal resultado. Pero a los 38, Bustos clavó un golazo de tiro libre. Ya tres a uno abajo, con lo poco que le quedaba, fue a buscar algún descuento. Ibarra casi la mete, el palo le dijo no. Y todo quedó para la revancha.